Obispo Climent


Obispo José Climent Avinet
José Climent  Avinent  nace y muere en Castellón de la Plana 11-03-1706-/ 28-11-1781.
 Hijo de José, ciudadano hacendado, fallecido de paludismo en julio de 1705, y de Teresa, hija de labradores. Huérfano de padre seria su madre y familia Avinent quienes cuidarían de su educación. Concluidos los estudios primarios en Castellón a los 13 años es trasladado a Valencia iniciando los estudios filosóficos en su Universidad, graduándose de Maestro de Artes a los 16 años. En 1726 al cumplir veinte años empieza a disponer de los bienes procedentes de su padre.

 Conseguido el doctorado en teología en 1727 y habiendo decidido seguir la carrera eclesiástica, logra un beneficio en la catedral de Valencia el año 1731 y a con 25 años es ordenado sacerdote. Inmerso en la fiebre de varias oposiciones en 1738 es nombrado por el arzobispo Mayoral, Maestro de Pajes. 1740-1748 es párroco de Sant Bartomeu de Valencia destacando por su oratoria y su acción pastoral y social hacia niños y niñas con la creación de una escuela, es el designio pastoral que le distinguirá en toda su trayectoria. Habiendo opositado a la canonjía Penitencial de Valencia en 1744, en 1748 consigue la Magistral que mantendrá hasta 1766 en que será nombrado obispo de Barcelona.

 El Cabildo de la Catedral de Valencia le confió gestionar en Madrid (1756-1760) el pleito sobre diezmos. En la corte no pasa desapercibido, conoce y le conocen relevantes políticos y eclesiásticos del momento. Aprende bien el camino de Madrid al Escorial a Aranjuez , a Toledo etc. tiene contactos con personalidades como Roda, Aranda, Campomanes, Moñino, Quintero, Fernández de Córdoba, Eleta, etc. advierten, fácilmente, la personalidad y el ideario político y religioso de Climent. Tanto por su pastoral en valencia como por el hecho de haber fundado en la Universidad de Valencia la cátedra de “Locis Theologicis” se le reconoce como antijesuita y filojansenista. Barcelona era bastión importante de la influencia de la Compañía de Jesús así, pues, los Aranda y Roda, al fallecer el obispo de Barcelona, Asensio Sales, no dudaron de que Climent hiciera, al respecto, buen papel en Barcelona.

 Así aun en el supuesto de que hubiera quedado más o menos oculto su antirregalismo, clericalismo y episcopalismo en el marco de su ilustrado y diplomático porte, después de haber sido presentado, desde 1762, en diversas ternas episcopales, en 1766 es nombrado obispo de Barcelona. Siguiendo la pauta episcopalista y reales cédulas anteriores, decide ser consagrado obispo en la catedral de Tarragona el 23 de noviembre. Los días 4, 9 y 14 de diciembre de 1766 llega a Barcelona, toma posesión y predica su primer sermón en la catedral donde dijo : “Casi todos los valencianos son catalanes en el origen y con corta diferencia, iguales son las costumbres y la lengua”.

 Emitido, a petición de la Cámara, su dictamen radicalmente favorable a la expulsión de los jesuitas el 31 de marzo de 1767 y efectuada esta a los pocos días, el 26 de junio del mismo año convoca Sínodo Diocesano con el plan de aprovechar la coyuntura de la expulsión para erradicar de la pastoral diocesana los postulados jesuíticos, sínodo, preparado, pero no celebrado al no admitir que fuera supervisado por funcionarios reales. Climent, pese a su edad, entró en Barcelona con ansias reformadoras en todos los campos de la pastoral sacramental y social. Con fecha del mismo 26 de junio emite su edicto de creación de diez escuelas gratuitas en sendos conventos de Barcelona, publicando al efecto: Sentencias de la Sagrada Escritura vertidas en Castellano para la enseñanza de los niños de las escuelas….

Entre 1768 y 1769 tienen suma importancia en la vida de Climent en Barcelona. En 1768 inicia la visita pastoral de todo el obispado con el plan de erradicar todo supuesto abuso como los exvotos, romerías, procesiones etc. En 1768 inicia su fructífera relación epistolar con l´Abbé Clement a través del cual Climent entra en relación directa con los movimientos episcopalistas europeos y con el Sínodo de la Iglesia de Utrech siendo de destacar que el episcopalismo de ambos soslaya el regalismo y antirregalismo de uno y otro.

 En el contexto del cambio pastoral operado en Barcelona tras la expulsión de los jesuitas y la presencia de un obispo que concibe la ilustración con una reforma radical, 1768 es también el año en que Climent entra en fuerte conflicto con el Ayuntamiento de Barcelona, solicitando el 26 de marzo el auxilio del brazo secular para desterrar de Barcelona las que califica como costumbres y prácticas profanas y “verdaderamente supersticiosas” introducidas en funciones litúrgicas, en romerías y procesiones especialmente en la procesión del Corpus de Barcelona.  
 El pensamiento político religioso de Climent, que afloraba por doquier, aparece con nitidez en la publicación de su trascendente carta pastoral previa a la reimpresión decidida por el obispo de Las costumbres de los israelitas y cristianos del abad Claudio Fleury el 26 de marzo de 1769. Afloran en ella, por doquier, su episcopalismo, clericalismo y antirregalismo provocando serias reacciones tanto en el Vaticano como en Madrid. Clemente XIV pide que se le traduzca la carta al italiano y se queja a Carlos III de que el escrito era impropio de un obispo. A nivel vaticano dícese de que se habló de introducir la carta en el Indice. En España Manuel de Roda, amigo incondicional de Climent, de orden del Rey y de acuerdo con el Conde de Aranda, son recopilados en Barcelona, por medio de Manuel Sisernes, fiscal de la Audiencia, Valenciano amigo también del obispo, todos los escritos de Climent aparecidos hasta finales de 1769 para sujetarlos a juicio eclesiástico y político, cuidando del segundo los fiscales Campomanes y Moñino. Tanto obispos como fiscales emitieron dictamen.
 Los obispos y prelados del Consejo Extraordinario se muestran favorables mientras que los fiscales del Consejo denuncian el cariz antirregalista de la Carta y son del parecer de que fueran censurados los escritos de Climent obligando nueva edición corregida, lo que no llegó a suceder. El obispo de Barcelona, que sobre todo a partir de la relación y amistad con l`Abbé Clement, era conocido y valorado en Europa, se mantenía informado, a través de Gacetas, Mercurios, Nouvelles Eclesiastiques y cuantos escritos se referían a las relaciones Iglesia y Estado, temas destacados en las tertulias diarias vespertinas en palacio. Dejando por entendido de que los postulados ideológicos de Climent sitúan su clericalismo y episcopalismo, extremistas, en que el obispo está por encima, casi, de todo: por encima del Trono en múltiples aspectos e incluso por encima del Papa, mirado como “primus inter pares” se comprende el hecho de que Climent tenga, sobre todo a partir de 1769, bien definidos sus apoyos y sus contrarios en España y en Europa donde se agradece el apoyo del obispo a la Iglesia y Sínodo de Utrech. La situación de Climent en Barcelona se hubiera, quizá, mantenido de forma aceptable tanto por la corte como por el Vaticano de no haberse dado primero la enemistad y el enfrentamiento con el capitán general de Cataluña el Conde de Ricla, a propósito, sobre todo de las relaciones sentimentales y sociales,(con la  bailarina veneciana Nina Bergonzide), así como las como las confrontaciones que este tuvo con su amigo el Marques de la Mina y ya por ultimo el  hecho de que ascendido a Secretario de la Guerra aplicara a Cataluña sin excepción la r. c. de 1770 sobre quintas.

 El famoso Motín de Quintas acaecido en Barcelona el 4 de mayo de 1773, la preponderancia política que adquirió Climent logrando la quietud en Barcelona y Cataluña y la defensa en 1774 no solo de la recién creada Diputación de Colegios y Gremios, a la que ayudó política y económicamente, sino sobre todo la defensa a ultranza de los cuatro diputados que fueron apresados por orden del mismo presidente del Consejo Manuel Ventura Figueroa y los acontecimientos concomitantes y subsiguientes hicieron de que la Corte decidiera retirar a Climent de Barcelona y promoverle a otra diócesis donde no constituyera un peligro político.  

 Efectivamente previo juicio político de sus últimas intervenciones se le promueve a principios de 1775 a la diócesis de Málaga. Agotando Climent todos los posibles recursos para que no se le cesara de Barcelona, vindicando constantemente sus acciones pastorales, sociales y políticas , la suerte estaba echada y, aunque no admitió ir a Málaga, nada ni nadie pudo detener la decisión de apartarle de Barcelona.
Constitución del colegio de huerfanos

 Climent resultó tremendamente afectado por la decisión de verse cesado, sufrio un ataque de hemipilegia debido tambien a su edad.
 Siempre tuvo sobre todo al afecto y clamor popular especialmente de los más pobres, a los que siempre intento favorecer, tanto en ayudas económicas como sociales, manifestaron estos con pena su desagrado con tal resolución de su gran protector. Concluidos algunos planes previstos, como la bendición del primer cementerio de Barcelona dicho de la “Mar Bella” edificado a costas de la mitra y previos los protocolos de rigor Climent deja de ser obispo de Barcelona en el curso del viaje de retiro a la ciudad de Castellón de la Plana donde había nacido y donde, después de haber legado todos sus bienes a favor del Colegio de Huérfanos de Castellón, por él fundado el 28 de noviembre de 1781 fallecía habiendo mantenido, hasta su muerte, frecuente relación con sus amigos de Francia, Bélgica y de la misma ciudad de Barcelona en cuya diócesis pensó siempre .
Lapida del Obispo Climent en la Iglesia Mayor





 Fue enterrado con gran pompa y honores en la Iglesia de Santa María la Mayor, junto a las gradas del presbiterio, desde donde se había dado a conocer.


(Hoy su lapida se encuentra situada en la entrada principal de la nueva Concatedral de Santa María al lado de la del Obispo Salinas)







Testamento:

  ILmo. Sr. D. José Climent, hijo de Castellón, otorgado en esta villa el catorce de diciembre de 1776, ante el notario D. Bernardo Vicente. 

 "..... despues de mi muerte la casa propia que habito, sea casa de huérfanos hijos de esta villa, dejándola todos mis bienes derechos y acciones; porque veo y me compadezco de muchísimos pobres huérfanos, que desamparados, ó perecen por falta de abrigo, ó se pierden por falta de educación  los cuales podrán recogerse en dicha casa y educarse cristianamente para ser útiles á la Iglesia y al Estado. Así me persuado que no puedo dar á mis bienes otro destino que sea más del agrado de Dios, ni más beneficioso á mi patria.»

Justipreciados los bienes patrimoniales del venerable prelado, ascendió su importe á 27.976 libras y 10 sueldos moneda valenciana, con las que se fundó el colegio de niños huérfanos de San Vicente. según la voluntad  del testador.

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Cronología .-

En el 11 de marzo de 1706 nace en Castellón de la Plana.
En 1719 acaba los estudios de primeras letras y de Gramática en Castellón y se traslada a Valencia.
En 1722 obtiene la condición académica de Maestro en Artes.
En 1726 es Licenciado en Filosofía, se prepara para las oposiciones a cátedras.
En 1727 consigue el grado de doctor en Teología.
En 1728 ocupa la cátedra anual de Filosofía Tomista.
En 1738 es nombrado maestro de pajes del arzobispo Mayoral.
En 1740 es Rector de San Bartolomé, donde funda una escuela de primeras letras.
En 1748 es canónigo en el Capítulo de la Catedral de Valencia, durante 18 años.
En 1754 construye una escuela de primeras letras, en la plaza del Rosario o de Pescadores, en Castellón.
En 1755 obtiene del Ayuntamiento de Castellón, permiso para construir dos hornos de pan, con que mantener las escuelas de primeras letras del barrio de San Félix y de la plaza del Rosario.
En 1764 crea la cátedra de locis, en la Universidad de Valencia.
Del 1766 al 1775 es Obispo en la ciudad de Barcelona. Durante este periodo diferenció lo que era la liturgia religiosa del espectáculo y la superstición e impulsó un contacto más directo entre el pueblo y el clero. Desde entonces se habló más en catalán en el obispado.
En 1767 funda escuelas de primeras letras, en la ciudad de Barcelona.
En 1769 propone a la Academia de Buenas Letras de Barcelona, la confección de un trilingüe Diccionario catalán-castellano-latín.
En 1770 escribe al papa Clemente XIV, intercediendo por la iglesia de Utrecht. Prologa la Retórica de Fray Luis de Granada.
En 1771 renueva el Colegio Episcopal. Promueve al latinista Zamora, como maestro de Gramática, para las Aulas de Castellón.
En 1772 remodela el Hospicio de Barcelona.
En 1773 revueltas de las quintas en Barcelona: papel moderador y pacificador de Climent. Durante el asalto a la Catedral de Barcelona el 4 de mayo se hace interlocutor de los amotinados por la abolición de las quintas. Después, durante el verano de 1774 envía una carta a Manuel Ventura Figueroa pidiendo la libertad de los detenidos en la revuelta de los quintos y es acusado por el Consejo de Castilla de Pedro Rodríguez Campomanes de separatista; este, conjuntamente con el rey, le ofrece la posibilidad de ir al obispado de Málaga, pero el bisbe Climent renuncia a este obispado y se retira en Castellón de la Plana, donde acaba sus días. El 28 de noviembre de 1778, hizo donación de todos sus bienes a través de una escritura pública que lleva por título Fundación de la Casa de Huérfanos de Castellón. Solamente retuvo para su subsistencia la renta que percibía por haber sido Obispo de Barcelona.
En 1776 Testa ante el notario Bernardo Vicente. Murió el 28 de noviembre de 1781, en su ciudad natal de Castellón, y es enterrado en su Iglesia Mayor.




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(Wikipedia, Article sobre Josep Climent i Avinent enviat per la segona edició del Diccionario de la Historia Eclesiástica de España el 5 d´ocubre de 2006 de Francesc Tort Mitjans, J.A. Balbas (Libro de la provincia de Castellón)).